Preparar la casa para una reforma ayuda a proteger tus pertenencias, facilita el trabajo de los profesionales y reduce las molestias durante la obra.
Los preparativos dependerán de las habitaciones afectadas y de si continuarás viviendo en ellas. Antes de empezar, conviene resolver tres cuestiones: qué retirar, qué proteger y cómo organizar el día a día.
Primeros pasos para preparar la casa para una reforma
Habla con el profesional responsable antes de mover muebles. Conocer el alcance y el orden de los trabajos evitará que tengas que trasladar las mismas cosas varias veces.
Deja acordados estos puntos:
- Calendario: fecha de inicio y duración aproximada.
- Accesos: recorrido de entrada y salida de materiales.
- Almacenamiento: espacio destinado a herramientas y suministros.
- Servicios básicos: posibles interrupciones del agua o la electricidad.
- Protección y limpieza: quién cubrirá las superficies y retirará los residuos.
No es necesario tener cada detalle resuelto, pero sí saber qué espacios deben quedar disponibles desde el primer día.
Retira lo pequeño y organiza los muebles
Empieza por los objetos personales. Vacía los armarios afectados y guarda su contenido en cajas etiquetadas. Retira cuadros, cortinas y alfombras, y reserva un lugar apartado para documentos, objetos de valor y dispositivos electrónicos.
Después, decide qué hacer con los muebles. Lo más práctico es trasladarlos a una habitación que no vaya a utilizarse. Si deben permanecer cerca de los trabajos, acuerda dónde colocarlos y cómo cubrirlos, prestando atención a esquinas, cristales y superficies delicadas.
Ojo: Deja libres los pasillos: no deberían convertirse en un almacén provisional que dificulte el paso.
Protege las superficies que vas a conservar
Los suelos, puertas y rodapiés pueden sufrir rozaduras durante el transporte de materiales. La cobertura debe adaptarse al acabado y al tránsito previsto; no todas las protecciones sirven para cualquier superficie.
Confirma con el equipo qué materiales utilizará y evita pegar cintas directamente sobre elementos delicados sin comprobar su compatibilidad.
Para limitar la extensión del polvo, cierra las habitaciones ajenas a la reforma y acuerda dónde colocar barreras de separación. Estas medidas ayudan a contener la suciedad, aunque no la eliminan por completo.
Si vas a seguir viviendo en casa
Preparar la casa para una reforma también implica anticipar cómo utilizarás la vivienda mientras duren los trabajos.
Reserva una zona de uso diario
Mantén fuera del área de obra ropa, productos de higiene, medicamentos y otros objetos esenciales. Así evitarás entrar continuamente a buscar cosas. Niños y mascotas deben permanecer separados de la zona de trabajo.
Prevé alternativas para cocina y baño
Si alguna de estas estancias quedará inutilizable, pregunta durante cuánto tiempo. Esa información te permitirá organizar las comidas, el aseo o un alojamiento alternativo cuando sea necesario.
No des por hecho que podrás utilizar las instalaciones al terminar cada jornada: consúltalo antes de empezar.
Revisa los accesos y documenta el estado previo
Antes de la llegada del equipo, dedica unos minutos a estas comprobaciones:
- Informa a los vecinos y consulta los horarios y condiciones de uso del ascensor.
- Deja accesibles el cuadro eléctrico y las llaves de paso.
- Fotografía los elementos que se conservarán como referencia de su estado.
- Reúne presupuesto, materiales elegidos y acuerdos en una misma carpeta.
Con estas tareas resueltas, será más sencillo atender consultas y tomar decisiones durante la ejecución.
¿Estás preparando una reforma? Hablemos de tu proyecto
En Obras y Reformas Marcelo Navarro realizamos trabajos de obra general con seriedad, buen hacer y atención a los acabados. Si estás pensando en renovar tu vivienda, cuéntanos qué necesitas y en qué estado se encuentra el espacio.